domingo, 24 de abril de 2011

¡ MI PRIMERA MARATÓN !

Salía a correr o intentaba correr todos los días a las 5am, sin embargo concientemente una semana entera habré entrenado como se debe, después de haber establecido un récord de carrera continua en toda mi vida (40 minutos) me tocaba enfrentarme a una Maratón de verdad, trataba de no analizar con lógica mi probable performance ya que me haría volver a la realidad, esa que te indica que no estas preparado, que estas carreras las corre solo gente que tiene meses de entrenamiento, es mas trataba de no pensar en ello. Solo tenia una imagen repetitiva en mi cabeza en incluso en mis sueños; la cual era que yo llegaba a la meta exhausto y era recibido por mis dos hijas con las que me fusionaba en solo abrazo, y en ese abrazo absorbía yo los males de mi hija para yo poder luchar contra su enfermedad y no ella, tanto lo pensé que llegue a pensar que asi sería, además yo lo había visto en “Milagros Inesperados”, esa imagen era mi musa, era mi objetivo.
El día previo  a la Maraton tenia mi ropa lista en la cama, como si fuera el terno del matrimonio al que has sido invitado, la cama, que no me atreví a usar me acompaño toda la madrugada, la ansiedad hizo bien su papel y no regalo ni siquiera un poco de sueño. A eso de  las 5am me vesti para esa cita ineludible que tenia conmigo mismo, con mi hija, con mi familia.

Llegue a un escenario desconocido para mi, deportistas con una logistica muy distinta a la mia, cremas, zapatillas especiales, lentes, relojes, brazaletes, pulseras energéticas, cantimploras con re hidratantes, pastillas, gel, etc etc. Yo lo único que tenía adecuado para la carrera era el polo que me entregaron al inscribirme.
7am en punto la gente grita, salta, celebra, fotos, abrazos y besos de buena suerte, ninguno para mi, a esa hora estoy solo, rodeado de 10,000 personas que no conozco pero sigo estando solo. Unos corren rápido, otros mas despacio, otros mas lento todavía y otros como yo que no sabía a que ritmo correr, me dije No tengo que cansarme, tengo que dosificar mis fuerzas, mis energías…no sabia si las traía..que hago…Antes de que percibiera que ya estaba un poco cansado observe que había superado el 1er km…no! Me dije, tengo que llegar se que mentalmente estaba preparado, pero físicamente no era el favorito a ganar, es ahí que tuve la respuesta a todas mis interrogantes..la única forma de poder correr y llegar a la meta no era correr con la mente, tampoco con la cabeza, sino…: Correr con el Corazón…ese corazón que sabía que no me iba a abandonar y si lo hacia, bueno no estuviera escribiendo esta historia. Ese fue mi gran aliado, el me ayudo como quien ayuda al mejor de sus amigos, como cuando la sangre acude a la herida sin esperar ser llamado.

Ese Corazón l hizo que me “subiera a un grupo” de corredores no muy jóvenes y corriera al ritmo de ellos para asi superar mi record personal de 40 minutos a 02 horas, si asi como leen 2 horas sin detenerme, la misma que coincidió con el km 18 de esta carrera, fue ahí que mis piernas comenzaron a gritarme que me detenga, que no estaban preparadas para esa distancia, es ahí que me acorde de mi instructor en la Policia que me decía: Si las piernas ya no dan mas, arrójelas y siga corriendo…Arengador pero ilógico.
A partir de ahí nunca pare, no vayas a parar me dijeron, si te paras ya no podrás retomar, es asi que aca es donde comienza la verdadera carrera para mi y el inicio de una de las mas grandes experiencias que me han pasado en mi vida y dudo que haya algo que lo supere. Corri y corri, descansaba trotando, caminando y volvia a correr, pero para mi mala suerte salió el sol y pensé ... se acabó.
Tuve mucho tiempo para pensar detenidamente en mi vida y en la de mi familia, estando corriendo solo y reia por momentos, también lloraba pensando, recordando tantos momentos de mi vida y la de mi familia, sufrí dolores leves, fuertes, 5 intentos de calambre en músculos que no sabia que existían y que me hicieron tirarme urgente al piso para evitar que se adueñen de mis músculos, y cuando ya me sentía desfallecer recibía el apoyo de la gente que te gritaba y alentaba en todo el tramo. Por momentos relacionaba la carrera con la cura de los males de mi hija, pensaba que llegando a la meta ella se curaría, que ese era el precio, esa era la penitencia impuesta por ese SER al cual muchas noches sin que me vea mi esposa e hijos yo le reclamaba, le gritaba en silencio Por que?..Por que? Por que a ella y no a mi?.... pensé en el amor a los hijos, pensé en cuanto debe de amar un padre a su hija para ponerse en tremenda agonía.
Asi fue que llegue y supere el famoso muro de los 30km, ese que te vuelve a la realidad y te impide avanzar, ese que no te permite continuar, sabía que era más psicológico que físico y  le dí la mano y lo deje atrás, a partir de ahí la cuenta fue regresiva, en el km 35 paso un ómnibus, el famoso omnibus que recogía a los rezagados, me invito a subir y le dije que no, si solo me faltaban 7 km, además en la meta me esperaban mis hijas, mi cuerpo ya no estaba bajo mi control, yo estaba bajo el control de mi cuerpo, el mandaba que hacer, se había sacrificado mucho él, casi hasta el dolor, mi corazón lo llevo a esta lid sin haberle consultado.
Ya a escasos 2 km para la meta y a casi 6 horas de haber comenzado, no podía mas, los intentos de calambres eran cada vez mas seguidos y amenazaban invadir definitivamente mi ser, así en ese estado fue que aparecí en la recta final, parecía estar a un kilómetro de la meta, al entrar a esa recta en medio de la pista había un juez que tomaba apuntes y tenía un Nextel en la mano, me miro, vio mi número y procedió a hacer su labor, casi instantáneamente se escuchaba por los parlantes: "...en estos momentos esta llegando a la meta con el No 202 Armando William Huayta Málaga...",

 la emoción me comenzó a invadir (se nota en la penúltima foto), definitivamente no era el primero, pero tampoco el ultimo, pensé en mis hijas, pensé en mi padres, pensé en todos, por un instante me sentí en el cuerpo de un maratonista en las Olimpiadas representando a su país, que emoción, ya no puedo mas, afloran las primeras lagrimas, faltan 200 metros y la adrenalina te hace correr sin pensar, te hace acelerar peligrosamente, la gente (poca en ese momento) te alienta, te grita que no desmayes, que ya lo lograste, me sentía de papel, en esos inacabables momentos recuerdo comenzar una especie de rezo, una plegaria en voz alta pidiendo, exigiendo que YO ya hice mi parte,la estoy terminando y que EL haga la suya, esa que le pedí en todo el trayecto, esa que me motivó a correr 42 km, también que no me pase nada, que no desmaye, que no me acalambre y me lesione de gravedad, todo es mas rápido, pensaba que me caería o desmayaría y no pasaría la meta; a lo lejos diviso a mis hijas que me gritan, me hacen señas, no se que dicen, se que me alientan, corro casi agachado, levanto un poco la cabeza, trato de demostrar entereza, fuerza, pero por dentro soy solo un niño pues estoy llorando, piso la alfombra en la linea de meta, la misma que hace sonar el chip que pende de un hilo de mi zapatilla derecha y cruzo la meta, mis hijas entraron a la pista y me abrazo con ellas, lloro mas aun, ya no tengo vergüenza, ellas al verme así se emocionan y lloran también. Gesticulo algunas palabras que la emoción no pudo callar: "...TE DIJE...TE DIJE SI O NO?…"

Fue uno de los abrazos mas hermosos que me dí con mis hijas y realmente nos fusionamos, era la imagen de un hermoso cuadro, siempre imagine este momento, era como si estuviera repitiendo algo que ya lo había hecho antes, y era cierto por que lo soñé muchas veces y se cumplió.
Camino abrazado con ellas, me voy volviendo de piedra, mis piernas se van endureciendo, una chica viene y me saca el chip y simultáneamente pone en mi cuello la medalla, mi medalla, esa que tiene grabada la palabra Maratonista, la que me avala ante los demás que no solo corrí, sino que llegue a la meta  de una maratón de 42 km.

Luego de la llegada la curiosidad hizo que fuera con mis hijas a la farmacia mas cercana, me subí a la balanza y me pesé, el papelito confirmó lo que me suponía, decía que luego de casi 6 horas (llegue cerca de la 1pm) con 106kg, de peso y con 44 años había completado una MARATÓN DE 42KM, sin tener la preparación deseada, pero motivado por el motor mas grande que puede tener un padre….el inmenso amor a sus hijos.
Como dijo un amigo Runner argentino…"...Todo empezó con un sueño, ..soñé con ser héroe por un día……y ese día…….llegó!..."
Nuevamente ya estoy listo para inscribirme y en unos meses correr la que será mi 3ra Maratón de 42km a realizarse en el 2012.

Hoy, ya tengo mas de 11 carreras de 10k y 21k en mi haber y siempre en medio de ellas me vuelvo a encontrar con ese SER al cual le sigo pidiendo que me haga esa "gauchada", esa, la que siempre le pido...... así el me diga que para eso, tenga que seguir corriendo ... toda una vida.
"Dedicado a mis hijas, Athenas y a la luchadora Aroa"


William Huayta


1 comentario:

david mendoza dijo...

Que hermoso relato. Las emociones genuinas y esa lucha que as mostrado te hacen un gran campeon. Tu lucha es el milagro que esperas, transformar un corazon y llenarlo de valor es el gran milagro, les as entregado un invaluable tesoro a tus hijas.
Tus lagrimas y el abrazo, son una marca en tu corazon y en el de tus hijas, la mejor medalla.
Gracias por compartir tu historia.